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Dando GRACIAS a DIOS.

Por lo bueno que es Él y su máxima muestra de Amor a través de la Salvación que nos da en Su Hijo, porque nos da la oportunidad de conocerlo a través de la Fe y por la gloriosa Esperanza que tenemos de su próxima y gloriosa venida.

23 febrero 2014

Todo hijo es padre de la muerte de su padre

Imagen de la película "Jodaeiye Nader az Simin (A Separation)"
Irán 2011
"Hay una ruptura en la historia de la familia, donde las edades se acumulan y se superponen y el orden natural no tiene sentido: es cuando el hijo se convierte en el padre de su padre.

Es cuando el padre se hace mayor y comienza a trotar como si estuviera dentro de la niebla. Lento, lento, impreciso.


Es cuando uno de los padres que te tomó con fuerza de la mano cuando eras pequeño ya no quiere estar solo. Es cuando el padre, una vez firme e insuperable, se debilita y toma aliento dos veces antes de levantarse de su lugar.



Es cuando el padre, que en otro tiempo había mandado y ordenado, hoy solo suspira, solo gime, y busca dónde está la puerta y la ventana - todo corredor ahora está lejos.

Es cuando uno de los padres antes dispuesto y trabajador fracasa en ponerse su propia ropa y no recuerda sus medicamentos.


Y nosotros, como hijos, no haremos otra cosa sino aceptar que somos responsables de esa vida. Aquella vida que nos engendró depende de nuestra vida para morir en paz.


Todo hijo es el padre de la muerte de su padre.


Tal vez la vejez del padre y de la madre es curiosamente el último embarazo. Nuestra última enseñanza. Una oportunidad para devolver los cuidados y el amor que nos han dado por décadas.


Y así como adaptamos nuestra casa para cuidar de nuestros bebés, bloqueando tomas de luz y poniendo corralitos, ahora vamos a cambiar la distribución de los muebles para nuestros padres.


La primera transformación ocurre en el cuarto de baño.


Seremos los padres de nuestros padres los que ahora pondremos una barra en la regadera.


La barra es emblemática. La barra es simbólica. La barra es inaugurar el “destemplamiento de las aguas”.


Porque la ducha, simple y refrescante, ahora es una tempestad para los viejos pies de nuestros protectores. No podemos dejarlos ningún momento.


La casa de quien cuida de sus padres tendrá abrazaderas por las paredes. Y nuestros brazos se extenderán en forma de barandillas .


Envejecer es caminar sosteniéndose de los objetos, envejecer es incluso subir escaleras sin escalones.


Seremos extraños en nuestra propia casa. Observaremos cada detalle con miedo y desconocimiento, con duda y preocupación. Seremos arquitectos, diseñadores, ingenieros frustrados. ¿Cómo no previmos que nuestros padres se enfermarían y necesitarían de nosotros?


Nos lamentaremos de los sofás, las estatuas y la escalera de caracol. Lamentaremos todos los obstáculos y la alfombra.


Feliz el hijo que es el padre de su padre antes de su muerte, y pobre del hijo que aparece sólo en el funeral y no se despide un poco cada día.


Mi amigo Joseph Klein acompañó a su padre hasta sus últimos minutos.


En el hospital, la enfermera hacía la maniobra para moverlo de la cama a la camilla, tratando de cambiar las sábanas cuando Joe gritó desde su asiento:


- Deja que te ayude .


Reunió fuerzas y tomó por primera a su padre en su regazo.


Colocó la cara de su padre contra su pecho.


Acomodó en sus hombros a su padre consumido por el cáncer: pequeño, arrugado, frágil , tembloroso.


Se quedó abrazándolo por un buen tiempo, el tiempo equivalente a su infancia, el tiempo equivalente a su adolescencia, un buen tiempo, un tiempo interminable.


Meciendo a su padre de un lado al otro.


Acariciando a su padre.


Calmado el su padre.


Y decía en voz baja :


- Estoy aquí, estoy aquí, papá!


Lo que un padre quiere oír al final de su vida es que su hijo está ahí".


(
Fabrício Carpinejar "Todo filho é pai da morte de seu pai" versión al español Zorelly Pedroza)

32 comentarios:

Felipe dijo...

Gracias por compartir este mensaje que refleja la vida de los hijos que hemos vivido la experiencia de ser padres de nuestros padres. Mis felicitaciones. Sigamos haciendo conciencia...

Zorelly Pedroza dijo...

Gracias a ti Felipe. Es una realidad que muchos estamos viviendo y nos hace más consientes de que un día llegaremos ahí también. Bendiciones...

Anónimo dijo...

Dios gracias por permitirme ser la mamá. De mi mamá .la amo y agradesco qué me peemitas ayudarla cuando lo necesita.

Alfredo Diaz dijo...

Soy un hombre que ha ido tomando desiciones en la vida muchas veces con desconocimiento y no obstante que intentando hacer lo debido, ellas no han resultado ser de las mejores, era militar en el activo cuando mi Padre enfermó se repente y sucumbió un mes después, no estuve en esa tarde en que agonizó en aquella cama de hospital, ya pasaron 8 años de eso y ahora a mis 44 años me doy cuenta que sin duda ese pesar lo llevaré toda la vida mis amigos, es una tristeza que te arranca las lágrimas porque la existencia de aquel ser querido llega el momento en que se reduce a estar ahí para darle el último adiós.

Anónimo dijo...

Mi madre tiene 83 años, yo 45, ella me trata como su yo fuera su papa, es feliz cuando la atiendo, le doy sus medicamentos, le preparo su ropa para salir y cuando le preparo su comida y se pone cargosa porque quiere su helado y no le puedo dar porque no le hace bien, ella reniega y me manda al infinito pero con una sonrisa se olvida su enojo, ella es mi Madre.

Anónimo dijo...

Gracias por abrirnos tu corazon y expresar en palabras muchas d mis vivencias en estos últimos años ... acabo de perder a mi mamá,tengo tantos sentimientos encontrados en estos dias !!!.Un Abrazo Grande !!!

Anónimo dijo...

Que hermoso pensamiento y si asi es la realidad al final los papeles se invierten y ahora como hijos nos toca el papel de padres para esas hermosas personas que una vez dieron la vida por nosotros y que nos procuraron y cuidaron como a nadie. Ojalá todos los hijos pensaran así desgraciadamente en mi familia pasamos por algo similar mi abuelita materna estuvo en nuestra casa al cuidado de mi mamá unos meses o siempre que la operaban y cuando le toco a su hijo cuidarla sólo la aguantó un mes como el dice y después la encerró en un asilo y ahi fue muriendo lentamente hasta qie que fue a parar al hospital para morir. Que triste todavia me acuerdo y se me salen las lagrimas por lo que su propio hijo le hizo a su mamá. Cuiden a sus padres siempre amenlos mucho hasta sus últimos días y diganselos. Gracias.

Anónimo dijo...

No tengo hijos pero fuí la madre más afortunada del mundo! tener como hija a mi madre. Le agradezco a Dios la oportunidad de vida infinita de haber estado con mi madre en su enfermedad hasta el final.

Clarissa dijo...

Gracias por compartir.... me llega en un momento en que lo necesito.... yo fui madre de mi padre cuando el fallecio y es verdad, sin darme cuenta, me fui despidiendo lentamente de el, dia con dia..... ya no soy la misma persona que antes, soy feliz, pero cargo con una enorme nostalgia y una profunda conciencia de silencio .... gracias. Clarissa

Jorge Andrés Díaz García dijo...

Que impresionante artículo. Soy de Colombia, ya lo viví. Que cualquier cosa que se haga por aquellos que nos dieron la oportunidad de vivir, nunca será una causa perdida. Fuerza siempre, que la fuerza está en el corazón. Saludos!

jorgeandresdiazg@gmail.com

advea dijo...

Es muy hermoso el articulo y si... entender la vejez no es facil pero es hermoso cuando se logra, muchas veces le he dicho a mi madre que no debe sentir pena por pedir algo ya que ella dedico su vida a sus hijos sin reparos, es momento para retribuirle con algo todo lo que ella hizo por nosotros.

Julian TERRENAL dijo...

Emocionante,yo SOY un hijo AHORA!!!

Lourdes Ortiz dijo...

Yo fui madre de mi madre los últimos 14 años de mi vida. Ahora, a la distancia y después de un mes de su muerte, puedo decir desde el fondo de mi corazón que han sido los años más maravillosos de mi existencia en los cuales aprendí, maduré, y experimenté el amor en toda su expresión. No tengo hijos pero me siento profundamente afortunada y agradecida con Dios de haber experimentado el sentimiento que seguramente toda madre experimenta hacia sus hijos, yo lo hice con mi madre.

GERI DI DANTE dijo...

Por más de diez años, fui padre de me madre... cuidé de ella, hasta el fin.

Ana Taina dijo...

aún tengo lágrimas en los ojos...gracias por compartir estas grandes verdades que algún día llegarán a mi vida...y no quisiera que lleguen...le pido a Dios me ayude a ser esa hija presente en cada momento de la vida de mis padres..en especial en la vejez que que parece una bomba de tiempo...Dios bendiga a mis padres amados y pido a Dios me de vida para cuidarlos con amor así como ellos lo hicieron cuando era yo pequeña...

Ana Taina dijo...

Me ha llegado al corazón...no quiero que llegue ese momento!!! no fuimos creados para morir! Dios me ayude en el presente a ser esa hija que ama y que cuando llegue la vejez (que se aproxima como bomba de tiempo)yo prodigue a mis padres el amor que todos los días de mi vida he recibido de ellos...gracias por esta reflexión!

maribell granja dijo...

Que palabras tan lindas en este momento estoy viviendo ser el padre de mi padre,y uno los ve y es algo para lo cual uno nunca se prepara,es algo que,jamas imaginamos vivir, pero lo único que ellos nos piden para poder partir tranquilos es tiempo amor y paciencia.Gracias por ese mensaje tan hermoso.amen y bendiciones

Anónimo dijo...

Muy Hermoso, Gracias por compartir y mas en este DIA tan especial para muchos en latinoamerica.... :D

Ruth Martínez dijo...

Leí la reflexión por un enlace que encontré de un contacto en Facebook, tuve la oportunidad de cuidar de mi padre, ahora me ha tocado estar al pendiente de mi madre, una señora de 76 años que desde que murió mi padre, su salud se volvió precaria, no todos los hijos tenemos la fortuna y bendición de ser padres de nuestros padres, en esos momentos que alcanzan su ocaso, leer esta reflexión me remontó a la muerte de mi padre, lloro su ausencia física, pero me alegro por la enseñanza profunda que me dejó, y la fé que me inculcó. Gracias por compartir, bendiciones!

alicia mendes dijo...

Sean bendecidos los que aman esta oportunidad de mostrar amor y gratitud.

Anónimo dijo...

Zorelly no tengo sificientes palabras de agradecimiento por compartir con nosotros esta maravillosa reflexión.

Montse Asuncion dijo...

Me emociono y siento el calor de mi padre y lo dulce que es poder estar con el.

Anónimo dijo...

Gracias a dios pude tener esa bendición de acompañarlo hasta su ultimo dia y vivir esos momentos de ser padre de mi padre, poder decirle que yo estaba ahí con el atento a sus necesidades. Con mi esposa pudimos entregarle mucho cariño.

Anónimo dijo...

Perdí a mi pa como cariñosamente le deciamos el 24 de noviembre 2014 y a mi ma el 24 de mayo de 2013 y ahí conoci el sentimiento de padre que yo no conocia ahora mi conciencia de hijo está tranquila pero la nostalgia sigue ahí. Antes era rama cuando ellos vivian ahora soy raíz a la muerte de ellos

Anónimo dijo...

Que hermosa reflexión estamos viviendo el sufrimiento de ver a mi madre en una cama de hospital con el aliento quisiéramos aliviar sus dolores aminorar cuanto dolor ella siente. Me saco lágrimas está reflexión a mi y a mis hermanas quienes cuidamos a mi mamá por mucho tiempo con esmero y cada una de las palabras que ti compartes es como si estuviéramos viviendo eso. Gracias por compartir tan bonita reflexión

Anónimo dijo...

Buenas noches, yo he sido la madre de mi madre por tres años ahora tengo 20 años, la persona que me ayudaba con mi mamá era mi abuelita y ella ha fallecido hace un mes aproximadamente, soy estudiante de medicina, ahora no tengo quién se quede con mi mamá mientras voy a la universidad, y tengo muchos problemas con los que lidiar, quisiera saber que puedo hacer, gracias

Zorelly Pedroza dijo...

Gracias a cada uno de ustedes por sus comentarios y gracias a Dios porque esta reflexión ha sido de bendición y ánimo para muchos.
Yo solo tomé tiempo para traducirla lo mejor que pude porque un día una amiga la compartió conmigo y no podía quedarme sin compartirla en español para que más personas la pudieran leer.
En ese momento que llegó a mí yo también cuidaba de mi mamá por lo que esas palabras realmente me impactaron y motivaron. Sigamos adelante retribuyendo un poco lo mucho que nuestros padres han hecho por nosotros. Bendiciones

Monica Saleh dijo...

Debe ser muy pesado para ti siendo tan joven pero ten fe este tipo de cosas solo son pruebas de fe, resistencia, valor y corage. Busca ayuda para que puedas continuar con tus estudios, tu madre y tu abuela ya vivieron su vida que la enfermedad de tu madre no sea un obstáculo para que tu hagas la tuya todo se puede lograr con organización y empeño. Yo tengo a mi mama con alzheimer desde hace 10 años estoy al pendiente de ella, de mis hijos, de mi casa y de mi trabajo he salido adelante con señoras de ayuda domestica y primero Dios todo se puede.. Animo

Anónimo dijo...

El 19 de febrero, falleció mi padre que estuvo a mi cuidado y con una enfermedad terminal, ya anteriormente había leído este pensamiento tan lindo que llega al fondo del alma. Realmente es nostálgico que la vida sea así, pero es tan sabia porque los hijos tenemos la oportunidad de devolver todo el amor que recibimos de ellos, te aseguro que cada palabra descrita se ajusta todo lo que viví con él, maravilloso y satisfecho por el deber cumplido; pero ahora también me fata ser padre de mi madre... Gracias por tan hermosa reflexión.

Anónimo dijo...

gracias por este mensaje.... es triste ver morir lentamente a ese ser que todo nos dio,despedirse cada segundo y dejarlos ir a un viaje donde no podemos ir, triste pero es real. Amarlos, adorarlos simpre y para siempre

Anónimo dijo...

Hay órdenes en la vida que no deben alterarse. Un padre es un padre y un hijo es siempre un hijo.
Un hijo recibe de su padre el regalo más preciado que un ser humano puede recibir: La vida. Y este regalo no puede ser compensado jamás. Y a su vez, no debe ser compensado, sería imposible.
La sana actitud para un hijo es agradecer el regalo sintiendo ese agradecimiento en el corazón.
Por supuesto hay un momento de la vida donde los padres se vuelven viejos y necesitan de cuidados, no obstante el padre sigue siendo el padre, y el hijo sigue siendo el hijo, y puede ocuparse del bienestar de su padre, siempre desde su lugar de hijo.
Des dichoso es el padre que pretende que su hijo se convierta en su padre, y des dichoso es el hijo que cambia de lugar con su padre.
Un hijo está hecho de su padre y es la prolongación en vida del mismo, y no hay nada mejor para un padre, que ver a su propio hijo, realizarse y ser feliz con la vida que él le regaló, y que ahora es su tiempo de vivirla, honrando el regalo que recibió.

Anónimo dijo...

muchas gracias, me reconfortó su escrito. Muchas gracias